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Capítulo 1: En el Hernando Colón #YomequedoenCasa

Capítulo 1: En el Hernando Colón #YomequedoenCasa

Por Ana Galet Postigo, colegiala del CM Hernando Colón (Sevilla)

Capítulo 1 de la serie de testimonios que hemos preparado sobre cómo se está viviendo el confinamiento en los colegios mayores desde distintos puntos de vista (colegiales, mantenimiento, dirección, coordinadores de estudio…). Hacemos, cada día, colegio mayor.

 


 

Un día cualquiera. Te despiertas, desayunas y vas a clase. 13:45h. Bajas al comedor esperando que otras 135 personas estén rondando la cola. El bullicio. El café al sol y los juegos de mesa. Bajar a la biblioteca a estudiar para sentirte acompañada. El futbol de las 8 y a cenar. Después, el futbolín reglamentario, las risas, los cotilleos, 30 personas en una sala común dispuestas a pasarlo en grande. Intentas regresar a tu cuarto para dormir y por el camino te encuentras a alguien con la que acabas yendo a su cuarto o charlando en el hall de la primera planta, lo cual se acaba convirtiendo en una tertulia, planeando cualquier actividad que se nos pase por la cabeza, por alocada que sea. Cuando te das cuenta, deberías haberte ido a dormir hace un rato. Y así todos los días. Esta es la vida en Nuestro Mayor.

 

Viernes 13 de Marzo. Se cancelan las clases: comienza la cuarentena. Casi 100 colegiales deciden volver a sus casas. Otros, por diversos motivos, no podemos regresar. Nos dan instrucciones bastante duras: solo podemos salir de nuestras habitaciones para bajar al comedor en desayuno, almuerzo y cena. Todo es por seguridad y por nuestra salud. Se acabaron las risas. Se acabaron los juegos. El silencio reina en los pasillos.

 

He de confesar, que los primeros días estábamos todos bastante agobiados. Esta no era la vida a la que estábamos acostumbrados y empezamos a sentirnos un poco solos. Pero si algo nos diferencia del resto de personas, es que somos colegiales. Además, no de cualquier colegio, si no del Colegio Mayor Hernando Colón. Nuestro espíritu perdura sean cual sean las adversidades que se nos planteen. Y tenemos pruebas de ello: por turnos, preparamos una pancarta de casi 9 metros cuadrados que colgamos de la fachada del mayor con el hashtag #YoMeQuedoEnCasa, porque, para nosotros, este es nuestro hogar; a las 8, tras los aplausos, sacamos un altavoz gigante a la puerta principal y ponemos música, le gritamos “Hola fondo norte” a los vecinos de la calle de en frente y nos comunicamos con los flases de nuestros móviles; creamos un Instagram en el que, los que seguimos aquí, hacemos videos en directo para que el tiempo se nos haga a todos más corto y animemos también a los que están en casa (@colonresiste). Y todo esto, es lo que se nos ocurre solo en los 10 minutitos que salimos a las escaleras de la entrada principal justo después de comer, obviamente cumpliendo con la dichosa distancia de seguridad, donde charlas con personas que, aunque vivían contigo, no conocías también como pensabas o, las que, si lo hacías, ahora os unís más que nunca.

 

Aún en los peores tiempos, demostramos que no nos faltan las ganas, la ilusión y la alegría para seguir adelante, sintiéndonos colegiales orgullosos de pertenecer a la familia en la que estamos, la familia del Hernando Colón.