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Sharing Academy, la comunidad de clases particulares entre universitarios.

Sharing Academy, la comunidad de clases particulares entre universitarios.

¿Quién no ha ayudado (o recibido ayuda) alguna vez en esa materia que tan bien o tan mal se te daba? Entre compañeros es común ayudarse de manera informal y puntual. ¿Por qué no formalizarlo y convertirlo en algo regular y con una compensación a cambio? Es lo que propone el proyecto educativo Sharing Academy: que tus profesores particulares sean compañeros de carrera que han superado la materia y la conocen bien.

Se trata de una plataforma educativa que propone innovar en el sector de las clases de refuerzo. Unos aprenden, los otros reciben un ingreso extra, y entre todos se tejen redes de colaboración. Es la propuesta de Jordi Llonch, creador de la plataforma.

“El dilema de los universitarios que suspenden algún examen o asignatura es cómo encontrar un buen profesor particular que les ayude a aprobar. Los tablones de anuncios son la herramienta que se ha utilizado toda la vida, pero tienen muchas deficiencias, ya que fallan en determinar de forma fiable la calidad, experiencia y reputación de los que se anuncian”, explica Llonch. De ahí que decidiese fundar Sharing Academy, para organizar esa oferta de forma fácil y rápida.

 

Cómo funciona Sharing Academy:

Los estudiantes que ya han superado una asignatura pueden dar clases particulares −fijando su disponibilidad de horario, precio y lugar− a todos aquellos que la necesitan aprobar, teniendo en cuenta validación de identidades, certificados académicos y valoraciones y recomendaciones de exalumnos como filtros de confianza.

El estudiante que accede puede filtrar por universidad, grado y asignatura. De forma adicional puede escoger si quiere las clases de forma presencial o a distancia, que se las imparta un hombre o una mujer, qué precio está dispuesto a gastar y el día de la semana.

En el caso de alguien que quiera ser profe particular, la plataforma establece hasta cinco medidas de control para asegurar la calidad y que el ‘docente’ sea apto:

  1. Identidad: se verifica que es quien dice ser a través de un correo electrónico (normalmente el universitario).
  2. Carrera: se verifica que el ‘profesor’ realmente estudia ho ha estudiado en ‘X’ universidad y su grado.
  3. Notas: el aspirante debe demostrar que ha aprobado la asignatura que quiere impartir. Para ello hay que enviar el expediente académico a la plataforma. “Si quieres —puntualiza Jordi—. Si no quieres no te daríamos la medalla de ‘Expediente verificado’. El no aportar va en tu contra, por eso todos los ‘profes’ que quieren ganar visibilidad nos lo envían. Además, si nos envían un documento falso lo vamos a notar”.
  4. Recomendaciones: el perfil creado puede enviarse a conocidos para que dejen comentarios del tipo “Conozco a ‘X’, es buen estudiante, me ha ayudado algunas veces”. Eso sí, la plataforma solo una referencia por amigo.
  5. Valoraciones: cuando un ‘profesor’ lleve a cabo una clase particular el alumno podrá dejar una valoración (basada en puntualidad, pasión por la enseñanza, si ha sabido transmitir el conocimiento…).

“Estas cinco capas de confianza generan, a través de un algoritmo que hemos creado, una puntuación específica que te hará conseguir más o menos alumnos, lo que se transforma en poder poner precios más elevados y ganar más dinero”, explica Jordi.

El rango de precios que puede pedir un profesor abarca desde un euro hasta 100, aunque los precios suelen rondar los 15 euros la hora de mediaLas carreras ‘de números’ (ingenierías, ciencias) son las que más demanda tienen… aunque hay algunas ‘de letras’, como Psicología, que al contener asignaturas como ‘Estadística’ también necesitan de ayuda extra.

Impacto de Sharing Academy:

La plataforma Sharing Academy está disponible en más de 50 universidades españolas y se encuentra en plena fase de crecimiento. Actualmente están generando 100 conexiones entre alumnos y profes al mes y su objetivo es llegar a todos los estudiantes universitarios que lo necesiten antes de abrir nuevas verticales, como por ejemplo ESO y Bachillerato (ya en pruebas en Barcelona).

Además, Sharing Academy acumula varios reconocimientos, como el de ‘Mejor aplicación del mundo’ en los Mobile Premier Awards del Mobile World Congress 2016 o el TOP 100 Innovaciones Educativas de Fundación Telefónica. Actualmente, parte del equipo se ha desplazado a Zúrich para estudiar la viabilidad de expandir el servicio a las universidades suizas.